Vaya set list que se aventaron!!
Fue de los mejores conciertos a los que he podido ir. The Cure ejecutó sólo con batería, bajo y guitarras. Ayudados en algunas ocasiones por una computadora que no se veía quien manipulaba, por que es tal la magia que proyecta Mr. Robert Smith que no le puedes quitar la vista de encima.
Abrieron la noche con canciones densas, de esas que te tiran, pero después vinieron las canciones con las que te los tiras, y es que esa noche The Cure fue una puta complaciente con todos los asistentes al Palacio de los Deportes: nos elevó, nos bajoneó, nos abrazó, nos besuqueó, nos odió, vaya, nos hizo de todo.
Tocando como verdadera banda de post punk, me sentí transportado a los años nacientes de ese género.
Salí extasiado de ahi, queriendo más, pero en verdad no había más que decir, la música nos dejó más que satisfechos.
Estas fueron las causantes del éxtasis aquella noche en el recinto:
- Adagio.
- Out of this world.
- Watching me fall.
- Fascination street.
- Edge of the deep green sea.
- Club America.
- Alt end.
- The blood.
- The end of the world.
- Lovesong.
- A letter to Elise.
- The big hand.
- Pictures of you.
- Lullaby.
- Kyoto song.
- Hot, hot, hot.
- Please project.
- The walk.
- Push.
- Friday, I'm in love.
- In between days.
- Doing the unstuck.
- Just like heaven.
- Never enough.
- Wrong number.
- One hundred years.
- Bloodflowers.
- ENCORE.
- Lovecats. (Versión que pudo matarme, supermamona!!!).
- Let's go to bed.
- Close to me.
- Why can't I be you.
- Three imaginary boys.
- Fire in Cairo.
- Jumping someone else's train.
- Grinding halt.
- 10:15 saturday night.
- Killing an arab.
Como podrán darse cuenta, fue un concierto de grandes éxitos, donde bien podríamos decir que faltó tal o cual, pero en general, fue un concierto de esos que se quedan marcados en el tuétano durante mucho tiempo.
Algo que me causó curiosidad es que, cuando está detrás de una guitarra, Robert Smith adquiere una seguridad increíble, es el mítico personaje oscuro que todos conocemos. Pero, cuando se quita ese escudo para fungir como frontman, haciendo unicamente la voz con su banda, parece que no tiene muy claro como desenvolverse en el escenario. Derrrocha una timidés algo simpática pues lo que menos esperas de un personaje de ese tamaño es que sea tímido. Hasta se veía infantil!
El regreso fue lo complicado de la noche, ya que ni Azulman ni yo llevamos coche en esa ocasión, porque no teníamos planeado ir al concierto, salió de repente y pues aprovechamos la oportunidad. De verdad que es una travesía la salida de los concierto y un abuso por parte de los transportistas, suben el precio del pasaje de manera obscena, hasta me sentí ofendido. Pero en fin, después de haber vivido lo que se dejó sentir esa noche en el palacio, no podía dejar que algo así me amargara la noche.
Agradezco a Ben el espacio que me dejó para poder asistir. Neta que no sabes lo que te perdiste, viejo!




No hay comentarios:
Publicar un comentario