viernes, diciembre 07, 2007

Y después de tanto tiempo...¡¡fuimos cómplices!!

Gustavo llevandonos al extremo.


El tan ansiado día del encuentro con una de mis bandas favoritas (si no es que la más) había llegado. Después de frustraciones como las del 93 cuando estuvieron en el Gimnasio Juan de la Barrera tocando su nuevo disco Dynamo, las presentaciones de aquel 96 y la inolvidable despedida del 97 en el Palacio de los Deportes había llegado por fin la oportunidad de asistir a un concierto de Soda.

El 15 de noviembre del 2007 fue la fecha pactada para el disfrute de tantas canciones siempre cantadas y que me han acompañado durante gran parte de mi vida, todo esto gracias a mi hermana, gran culpable de que me agraden estos tipos y de que tenga en mi poder discos en acetato. No cualquiera puede presumir tener el homónimo Soda Stereo, Doble Vida o Ruido Blanco en su colección y ser el único dueño desde su desempaque allá por los lejanos 80's.

Volviendo al concierto, ese día solicité abandonar tempranamente mis obligaciones, así, el ritual comenzó a las 3 de la tarde. Yo andaba hecho un costal de nervios así que manejé apresuradamente hasta llegar a donde mis hermanos, una estación del metro que quedaba de paso, no tenía caso que ellos llevaran auto si íbamos a estar en el mismo evento.

Despiertame...cuando pase el temblor!!!

Llegamos al estacionamiento y todavía quedaban unos cuantos metros que recorrer a pie y yo con las ansías locas de llegar. Antes de entrar observé los diferentes productos que ofrecían los vendedores a las afueras del Foro Sol y entre ellos me coqueteó una bufanda, pero era más mi interés en llegar la entrada que mi impulso de compra.

Za Na Ho ya se encontraba en la puerta de acceso, esperando a que las abrieran, ella llegó más temprano para obtener un lugar bastante cercano ya que está un poco cegatona y quería apreciar de cerca las bien formadas nalguitas de Cerati, que, dicho sea de paso, yo también noté y disfruté, je!

Total, las puertas se abrieron y quedamos en un lugar envidiable, la vista daba para apreciar el escenario comodamente y así percatarnos de todos los detalles que a mayor alejamiento no se perciben. TRES PUERCAS HORAS ME SEPARABAN UNICAMENTE DEL EVENTO QUE ESTUVE ESPERANDO TODO EL AÑO!!!

La neta, se me hicieron eternas, para apaciguar un poco las ansias pedimos unas chelas y después de la tercera hizo de las suyas tan diurética bebida y activó mi sistema expulsador de orina. Tuvimos que botarnos del lugar donde estábamos, que para la media hora previa al evento, se había amontonado tal cantidad de gente que fue muy complicada la visita al baño, sólo les comentaré que cuando vayan a lugares de primeras filas y no existen asientos numerados, como este caso, nunca tomen demasiados líquidos por que luego el regreso se convierte en una verdadera hazaña heroíca...toda la gente se compactó de manera tal que no nos permitía regresar al lugar del que partimos. Pero gracias al compadre de Za Na Ho, logramos regresar antes de que comenzara el chow.

OOEEEE OE OE OEEEEEEEE!!! GORDOOOO!! GORDOOOO!!

Durante el previo al concierto, estuvieron proyectando en las pantallas laterales unos videos de un argentino que no se quien es, comentando situaciones chuscas. Al menos hicieron su labor, hicieron de la espera un lugar un poco más ameno.

Y llegó la hora. Después de la larga espera se dejó escuchar un "¡Hola México lindo!, bienvenidos al juego de seducción" y se dejó venir el torbellino de recuerdos, pero esta ocasión se respiraba diferente, los papeles se cambiaron, los recuerdos se transformaron en aroñanzas y el soundtrack de esas historias estaba al frente mío.

De ahí, el carrito de la montaña rusa de emociones no paró. Sonreí con "Tele-Ka", recordé a mi hermana adolescente y mi infancia con "Imágenes retro", me transporté a mi pubertad con "Texturas", entoné "Hombre al agua" como si estuviera en mi cuarto cantando la versión de El Último Concierto, caminé por "En la ciudad de la furia", recordé a LYVAC con "Pic Nic en el 4°B" (un abrazo a todas ellas donde quiera que se encuentren), "Zoom" extrajo los recuerdos de prepa, me agradó por fin "Cuando pase el temblor" con todo y simpático final reggaetonero, me adueñé del "Final caja negra", abracé a mi Za Na Ho cuando se me acercó con "Trátame suavemente", me espanté cuando estaba "Signos" de fondo por que parecía que Za Na Ho se me desmayaba pero todo quedó en falsa alarma, me quedé boquiabierto con "Sobredosis de TV", bailé la "Danza rota", toooodo mundo coreó la choteadísima "Persiana americana", una lágrima se dejó asomar con "Fue" y el foro se encendió con luces de celular y creánme que es un lindo espectáculo parece un cielo estrellado, el escenario se impuso con "En remolinos", caímos en la "Primavera 0" en pleno otoño con todo y fuerte viento, la furia de "No existes" fue mía durante su ejecución, la locura hizo presa de Cerati en "Sueles dejarme solo" e hizo que aventara su querida guitarra y toda la cosa, el ritmo sincopado de "(En) El séptimo día" ni en vivo lo pude llevar, el viaje intergaláctico de las pantallas nos transportó a "Un millón de años luz".

Esos "ventiladores" iluminados se veían de no a la mamá.

El carrito de las emociones llegaba a la primer estación al terminar "De música ligera" con el ya clásico ¡Gracias! de Gustavo y el ¡Totales! de todos los que tenemos presente la última canción que tocaron en el estadio de River en el 97.

No conformes con habernos triturado con tanto, regresaron con un "Disco eterno" que nos demostró a muchos la maestría de Gustavo para llenar de atmósferas una melodía con tan solo hacerse acompañar de su guitarra, al grito de ¡Foro Sol! de Cerati se vivió "Cae el sol", la complicidad ya estaba más que comprobada a estas alturas y fue cuando decidieron que era tiempo de escaparnos con un "Prófugos" de fondo, la bella "Zona de promesas" dejó callados a mucho, "Nada personal" no podía faltar el clásico que los catapultó a donde están y el final del remolino llegó con una inyección de energía con "Te hacen falta vitaminas".

Muchos podrán decir que faltaron canciones, que si "Té para tres", que si "Ella usó mi cabeza como un revólver", que si "Canción animal", en fin, yo quedé extasiado y si de pedir y ponerse exigentes se trata la "Crema de estrellas" me hubiera llevado aún más allá de donde me arrojaron, pero se que era demasiado pedir.

Si la reunión la hicieron por dinero, que más da!!! Lo que nos hicieron sentir y recordar ese trío de argentinos no se paga con toda la plata del mundo.

La calma llegó y con ello el relajamiento, el regreso y final del sueño stereo había llegado. Pero había una diferencia, el clan de los afortunados que comentaban en reuniones que ellos si pudieron ver a Soda en vivo ya se había engrosado.

Y lo mejor, ya tengo membresía dentro de ese clan.



Primavera 0...impactante!!


Los cómplices de esa noche Jo, Za Na Ho, Sisty, Conwis y Katapluskis.


Por cierto, la Luna no podía faltar.

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